"Existen derrotas, pero nadie está a salvo de ellas. Por eso es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando."
Paulo Coelho

24 de junio de 2010

Sí. Otros labios




     Juraría que jamás la había visto, pero a la vez su rostro me era peculiarmente familiar. Le daría el nombre de fantasma, de quimera, de estrella fugaz. Le pediría que desapareciese, para volver a aparecer, pedir un deseo... La eternidad en un segundo.

     Y sin embargo, estaba allí, era real, más real que la lluvia que me empapaba y calaba mis huesos.

     Lentamente, se acercó, calculando cada paso, supongo, para no desviar sus ojos de mis ojos. Aquellos eternos ojos oscuros. Aquella mirada curiosa, amable, magnética, clara, hipnótica, penetrante, cristalina, enamorada... profundamente enamorada. Permaneció quieta, muy cerca de mí. Sentía su aliento, su respiración agitada y casi podía percibir el sonido de sus parpadeos, ajenos a mi corazón desbocado, que me embotaba el pecho y los oídos.

     Mis ojos, errantes, cambiaban de destino en relación a la cercanía de su cara, ahora en su pelo, ahora en su boca, ahora en su pecho, ahora en la punta de su nariz. Hasta llegar de nuevo a sus ojos chocolate.

     Como un suspiro, se inclinó de repente y se puso de puntillas, rozando levemente mi cuello con la yema de sus dedos y trazando una espiral invisible, electrizando mis glándulas más internas y erizando el vello de repente.

     Posó sus labios sobre los míos, pausadamente primero, apasionadamente después. Me recorrió entonces una descarga eléctrica de la cabeza a los pies y sentí por primera vez un estremecimiento distinto, desconocido para mí. Aún sintiendo su sabor en mi boca, se separó despacio, me miró de nuevo y se dio la vuelta. Avanzó sin prisa por la callejuela húmeda y saltó con agilidad un charco, levitando, diría yo, para caer sobre la acera.

     Por última vez se volvió y me miró por encima de su hombro. Bajo la lluvia. Como siempre. Breve pero intenso. Más aún que aquel primero, de otros labios que aún recuerdo nombrar, pero que olvidé como sentir.

     Otros labios. Otra vida. Otro amor.

Quizás también le interese...

Related Posts with Thumbnails

Más Detalles

Mi foto
Los Cortijos, Ciudad Real, Spain
Prometo seguir siendo joven...